amar a dios¿Qué significa amar a Dios? Algunos dicen que aman a Dios, sin embargo no viven como personas que aman a Dios.

Cuando amas a una persona, piensas en ella, la tienes presente, le dedicas tiempo, la escuchas, sabes que está ahí. Entonces, si amas a Dios, ¿de qué forma podrías manifestarle tu amor?

Es necesario manifestar el amor, expresarlo, vivirlo. Tu amor a Dios se manifiesta de diferentes maneras.

La primera es a través de tu mente, cuando decides conscientemente dedicar pensamientos a Dios para manifestarle tu amor, para agradecerle, para estar con Él.

La segunda es a través de tus actos. Si amas a Dios, lo manifiestas de varias maneras, seas consciente o no de ellas. Se nota en el brillo de tus ojos. Se nota en la sonrisa para con tus hermanos. Se nota en tu paz y en tu disposición atenta. Se nota en la fe con la que vives tu vida.

La tercera es a través de las vivencias de tu fe, es decir, la confianza que depositas en Él. Es cuando vives tu vida guiado por el Espíritu, con una confianza absoluta en el Amor. No es posible amar y dudar, pues el amor es absoluto, es incondicional. Es o no es. Si alguien ama al Padre y confía en Él, se abandona en Su amor y entonces se siente confiado y protegido.

La cuarta forma para demostrarle tu amor a Dios es amándote a ti mismo. Dios vive en ti. Eres Su creación. Eres Su obra de arte. ¿Por qué entonces te tratarías de mal manera a ti mismo o a otra creación del Padre, alguien a quien Él tanto ama? El amor al Padre se manifiesta en el amor a Sus hijos. Y el hijo del Padre que tienes más cerca, y con quien pasas toda tu vida, eres tú mismo. ¿Cómo debes tratarte entonces? ¿Cómo cuidarte, protegerte, escucharte y entenderte tú mismo?

Ama a Dios. Ámalo profundamente. Ámalo y manifiéstale tu amor amándote a ti mismo y amando a las personas que cruzan por tu vida. Ese debe ser el sentido de tu vida: manifestar el amor de Dios en tu propia persona y en tus semejantes.

Todo lo demás te será dado en abundancia. No tienes nada de qué preocuparte. Mejor ocúpate en amar a Dios y amar a tus hermanos y hermanas con toda tu mente y con todo tu corazón.