“Parece que para la mayoría de los seres humanos es muy difícil equilibrar sus diversas actividades en la vida. Muchas veces se concede una exagerada importancia a uno o dos aspectos de la vida, mientras que otros aspectos no reciben ninguna, o muy poca. Hay tres aspectos de la vida que deben estar en equilibrio si esta realmente ha de ser satisfactoria y productiva: el trabajo, el placer y la devoción. El exceso de cualquiera de estos ‘ingredientes de la vida’ podría hacer caer al individuo en el hedonismo, las adicciones o el fanatismo. Demasiado poco, le haría ser gruñón, perezoso o secularizado. Es esencial encontrar el equilibrio entre estos, si uno desea experimentar una vida normal, libre de excentricidad.

“El descanso y la adoración son necesarios en la vida, pero hay que trabajar con el fin de descansar, y experimentar la rutina con el fin de sentir la necesidad de revertirla. La falta de descanso y placer es muy perjudicial tanto la psique como para el cuerpo humano. El sueño es necesario para recargar energías, mientras que el juego es importante para relajarse de las presiones del trabajo, del deber y de las responsabilidades.

“El trabajo es lo que produce el cambio en una civilización y mantiene funcionando a sus instituciones. Sin embargo, el trabajo es más significativo cuando su propósito está más allá de la acumulación de riquezas y el engrandecimiento personal, es decir, cuando beneficia y ayuda a otros como la familia, amigos, vecinos y asociados. Actividades tales como el estudio, el entrenamiento, el arte y los deportes profesionales también son considerados como trabajo, aunque pueden representar el valor del placer para muchos de quienes los practican. El trabajo, aunque sea agotador, debe dar satisfacción a la persona, tan solo por la grata sensación de haber cumplido con su deber.

“Aunque el trabajo y el placer pueden traer verdadera satisfacción a la vida, solo son realidades materiales y no satisfacen el hambre espiritual que todo ser humano siente en su interior. La adoración y el servicio pueden llenar ese vacío. La adoración permite la satisfacción espiritual de estar conectados en una relación personal y afectiva con la Fuente y el Centro de Todas las Cosas, nuestro Padre Universal. El servicio, que puede ser visto como la devoción hacia los demás seres humanos, genera la satisfacción de hacer una diferencia positiva en las vidas de las personas, al promover el mejoramiento espiritual de la civilización en vuestro mundo.

“El trabajo, el placer y la devoción, hacen que vuestra experiencia de vida sea significativa en sus aspectos más importantes. Sin embargo, la falta o el exceso de cualquiera de estas actividades sería perjudicial o dañino para la vida. El equilibrio, el balance y la sobriedad, les dará una perspectiva razonable de la vida y promoverá un crecimiento personal saludable y balanceado. Examinen vuestra situación y busquen el equilibrio que necesitan en vuestras vidas. Esto es de parte de Proloteo, vuestro tutor celestial. Paz para todos.”