Bote-en-el-ríoVivir es cambiar. Todo en la vida es un proceso de cambio y transformación, pues si se detienen o resisten al cambio, realmente no viven la vida de acuerdo a vuestro plan de vida. Tan solo piensen en estas palabras: ‘plan de vida’. Es un proyecto viviente, una serie de metas y destinos, una estrategia dinámica para el progreso del alma y la completitud, y es un itinerario guiado para que lo sigan y obtengan de forma única vuestro tesoro eterno –esas experiencias con valor de supervivencia que llevan consigo a la eternidad. El cambio, amigos míos, es algo bueno y es sabio aceptarlo.

Existen dos formas de experimentar el cambio: con miedo y temor cerrando toda oportunidad, o con curiosidad, confianza y esperanza –con el conocimiento interior de que crecerán y se beneficiarán con el ‘cambio’ de dirección. Imagínense viviendo en un río y dedicando una gran cantidad de tiempo a aprender cómo construir una canoa. Han aprendido de los más grandes maestros y constructores de canoas, han seleccionado los mejores materiales, y ahora que se acercan a la finalización de la tarea, traen su canoa a la orilla del agua. El clima es casi perfecto para viajar, aunque nunca han estado río abajo y no saben qué encontrarán a la vuelta o en las tierras más allá de vuestro hogar. Tienen que tomar una decisión: ¿se adentrarán valientemente en el río y explorarán el mundo más allá, o se quedarán en donde están y pulirán otra vez vuestras canoas, tal como lo han hecho cientos de veces antes?

Sí, han escuchado las historias de otros que ya han viajado por el río; algunos casi se han ahogado en los rápidos y otros han logrado seguir adelante para descubrir plácidos lagos y playas arenosas. Hay muchos giros inesperados y muchas vistas bellas para contemplar, aunque hasta que realmente entren al agua, nunca lo sabrán. ¿No sienten curiosidad acerca de lo que les tiene preparado el río de la vida? La vida eterna y la perfección similar a Dios están adelante, pero para llegar ahí, deben estar dispuestos a cambiar y a crecer, a maravillarse y a explorar todo lo que existe en la casa del Padre. Es la Voluntad del Creador que se aventuren y exploren las tierras más allá, y que tomen el camino menos andado –ser los primeros en descubrir los valles ocultos y experimentar las recompensas de un país por descubrir.

Ustedes, amigos míos, son los exploradores, los sensores y los tomadores de riesgos. Ustedes son las manos, pies, ojos, boca y corazón del Creador en los reinos del tiempo –son el barco y el navegante del Espíritu Morador Interno del Creador que navega con ustedes. Él va donde ustedes van; Él ve lo que ustedes ven; Él siente lo que ustedes sienten; y Él cosecha la experiencia de vida que hayan elegido, y la mantiene a salvo para ustedes como si fuera un tesoro invaluable –a salvo dentro de vuestra alma. Por lo tanto, vayan valientemente al agua y confíen en que vuestro Padre Celestial los observará a lo largo del viaje. ¿Irán con miedo y temor, o con asombro, confianza y fe? Los universos fueron creados para vuestro viaje a casa y el camino es de sublime belleza y maravilla. El amor es la corriente que mueve vuestra canoa por el río, y cuando se mantienen en la corriente del amor, solo la Verdad, la Belleza y la Bondad agraciarán vuestro viaje.

¿Qué esperan? Quítense vuestros zapatos, adéntrense en el agua fresca, jalen la canoa de la orilla y súbanse. ¡Están ahí para el viaje de vuestras vidas!