El Gran Plan: Vida y PropósitoEste es un mensaje para todas las personas de la Tierra, ya que no importa si eres hombre, mujer, niño, religioso o laico –que todos los que tengan oídos para oir, escuchen. Todo lo que ven a vuestro alrededor, la habitación en la que están, el suelo, la silla, la mesa, el patio donde juegan vuestros niños, el cielo, los árboles, la hierba, las estrellas que contemplan en el cielo nocturno, todo esto es una parte de vuestra realidad nacida de una Súper Inteligencia infinita y eterna –la Causa Principal– aquella que creó toda la vida y toda la materia en el universo –todo lo que ‘ES’–, Aquel a quien llaman ‘Dios’.

Este Dios es el padre y el patrón original de todas las realidades y los seres vivos, tanto físicos como espirituales. Dios es la Personalidad Original, pues no podrían existir todas las demás personalidades sin la Primera Personalidad para crearlas. No había nadie antes de Él; Él es el Primer Padre, paternal y eterno. Dios es perfecto, Él tiene todo el conocimiento, es omnisciente, omnipotente y omnipresente. Dios es Espíritu.

Debido a Su Perfección y totalidad en Sí mismo, este Dios desea conocer y explorarse a Sí mismo en formas que no pueden ser dimensionadas por Su perfección atemporal, así que en el momento de la eternidad pasada, desde el potencial invisible, Dios trajo a la existencia a los universos finitos y puso en movimiento a toda la materia y material a manera de teatro por Su deseo de tener experiencia, pues la experiencia es lo único que este Ser Perfecto no posee en su totalidad.

Ustedes, los habitantes de la Tierra, que van de aquí para allá, viviendo la vida, criando a los hijos, trabajando, inventando, descubriendo, explorando la inmensidad de vuestro mundo y las relaciones con otras personalidades, son los ‘experimentadores’ vivientes que satisfacen el deseo del Creador de tener ‘toda experiencia’. ¿Entonces cómo experimenta Dios la vida en el universo? Él supervisa vuestras experiencias al darles un fragmento de Sí mismo (un espíritu pre-personal) que algunos llaman el Espíritu Morador Interno, el Alma Suprema o la Presencia del Padre, un Monitor Misterioso para que viva en vuestra mente.

Todos ustedes fueron hechos imperfectos, de forma deliberada, por Su plan perfecto diseñado de esa manera para que ustedes evolucionen y se hagan más perfectos a través de la experiencia. La Presencia del Padre que vive dentro de ustedes está ahí para guiarlos a través de los universos del tiempo, de regreso a Su presencia en la perfección –‘Sean perfectos así como Yo Soy perfecto’. Porque ustedes son Sus Hijos y una parte de Sí mismo, Su intención es concederles la vida eterna en caso de que decidan continuar con la experiencia, pues ese es vuestro propósito: ser Sus ojos, oídos, manos y pies en vuestro reino, dondequiera que se encuentren en el multiverso.

Puesto que no pueden ser perfeccionados en vuestras cortas vidas terrestres en los mundos del tiempo y el espacio, Dios tiene un plan para la continuidad de vuestra identidad y conciencia autónoma más allá de este mundo y en reinos superiores, en donde pueden experimentar nuevas y mayores cosas. A medida que se hacen más perfectos, como el Creador, se les dan mayores capacidades para manipular la energía universal, y vuestra mente y conciencia se expanden para comprender las sublimes y sorprendentes experiencias a medida que ascienden hacia la perfección. Este es el enfoque del ‘palo y la zanahoria’ que impulsa el motor experiencial del universo, el hambre por la perfección.

Su Gran Plan para los hijos del tiempo es que se harán perfectos aprendiendo y experimentando mayores niveles de amor divino. El amor es la condición por la cual toda conciencia se desarrolla y evoluciona hacia la perfección, porque sin amor no hay movimiento hacia adelante, no hay vida. Lo que ahora entienden como amor en vuestras vidas terrestres, son apenas los rudimentos del amor divino, el cual se expandirá con vuestra ascensión hacia la perfección.

Ustedes son amados por Dios ‘con toda Su fuerza’, sin embargo, solo comprenden una muy pequeña parte de ese amor. Conforme exploren vuestras vidas y diversifiquen vuestras experiencias, tengan en cuenta este Gran Plan, amigos míos, y ábranse para experimentar mayores niveles de amor en este mundo, que los llevarán a los mundos de luz en donde continuarán una más profunda exploración de ese amor. Véanse a sí mismos como exploradores que apenas están comenzando una gran aventura. Ustedes son ciudadanos del universo y es momento de que crezcan y vean la vida como un continuo que se extiende por toda la eternidad. Cuán verdaderamente bendecidos son, todos ustedes, almas de la Tierra.

Paz para ustedes