espiritualidad y ley“La espiritualidad es un componente fundamental del ser humano. La influencia de Dios en la vida del hombre es constante. El hombre puede escoger ignorar esta influencia – los consejos y las sugerencias de la presencia divina – pero el trabajo de Dios por llevar al hombre a convertirse en lo mejor que puede llegar a ser jamás cesa.

“En vuestra vida material ustedes se han empeñado en separar lo espiritual de todos los demás aspectos de vuestra sociedad. Ten en cuenta que al hablar de espiritualidad no hablo de la iglesia, sino simplemente tener como meta en la vida el hacer la voluntad de Dios. Sea cual fuere el nombre que le den a este Dios es irrelevante. Lo que es importante es que lo consideren como lo mas alto, lo mas bello y lo mas verdadero que pueden concebir individualmente en sus mentes. Aquellos que matan y oprimen a sus semejantes en nombre de un Dios que tiene preferencias, es vengativo y no trata a todos sus hijos con igualdad, no están viviendo la voluntad del Padre. Aquellos que creen en un Dios de amor que es el Padre individual de cada persona y que habita en todos los seres humanos, en verdad pueden aspirar a hacer la voluntad de este Dios y convertirse en un reflejo de El. Los atributos del Padre son la verdad, la belleza y la bondad. Todo lo que no tenga estos tres atributos no proviene de Dios.

“Cuando una persona vive de esta manera, las leyes y las reglas del mundo material son irrelevantes. Cualquier idea humana de moralidad no se acerca siquiera a los estándares que estas personas iluminadas se exigen a si mismas. Mas importante aun es el hecho de que incluso cuando estas personas tienen reglas aparentemente mas estrictas de conducta, incluso cuando algunas cosas que son permitidas y aceptadas por la sociedad les resultan repugnantes a estos hijos de Dios, su vida es una vida de libertad, de alegría, y son en verdad dueños absolutos de su destino.

“¿Como es esto posible? Hay tantas reglas y normas en el mundo que un sistema que restrinja aun mas la conducta del ser humano debería ser mucho mas opresivo y sofocante. La diferencia es que las reglas humanas se basan en la prohibición, en la exhortación negativa de no hacer algo: no matarás, no robarás, etc. Las normas del universo se pueden resumir con una palabra: amor. Somos exhortados a practicar el amor, a amar sin reservas ni condiciones a todos los seres a nuestro alrededor, incluso al Padre mismo, con la intención de intentar lograr el mismo amor que Dios nos da a nosotros. Esta es una exhortación positiva, donde se nos pide que hagamos algo bueno en lugar de no hacer algo ‘malo’.

“La exhortación positiva jamás permite mal entendidos ni desviaciones a la regla. Con todas vuestras leyes, reglas y prohibiciones, siempre encuentran razones para justificar las barbaridades mas horribles. No matar es una prohibición que existe virtualmente en todas las culturas y todos los gobiernos del mundo hoy. Es tan común que ya no debería de haber asesinatos en el mundo, y sin embargo aun ocurren estas cosas a diario. Los gobiernos aceptan que no se debe matar, a menos que sea necesario, como en las guerras o en las ejecuciones. Medita por un momento acerca de esto, ¿tiene algún sentido o lógica?

“Aquellos que viven de acuerdo a la regla del amor saben que matar no tiene nada que ver con el amor, porque quien ama a alguien jamás querrá hacerle daño. Ellos saben que independientemente de lo que digan las constituciones y las leyes, matar jamás está bien, ni en la guerra, ni cuando uno de tus hermanos te considere su enemigo, ni cuando otros no piensen de la misma manera que tú. Es por eso que Jesús aspiraba que lográsemos expresar un amor paternal, no simplemente un amor fraternal. Aquellos que tienen hijos y los aman sinceramente saben que no hay nada que estos hijos puedan hacer para perder el amor de sus Padres.

Considera ahora que todos los niños de la humanidad son en verdad tuyos, no de todos ustedes colectivamente, sino tuyos personalmente, pues si se necesita que se haga algo por algún pequeño en este planeta y nadie mas está disponible, deberías ser tú quien se haga cargo. Los niños del mundo están bajo la responsabilidad de todos, no de la sociedad, ni del gobierno, sino de cada individuo que realmente ame a sus semejantes.

“Es mas fácil para la mayoría el aceptar que se puede amar a todos los niños de la humanidad como se amarían a los propios. Es mas difícil imaginar que esto se extiende también al resto de las personas en el mundo, pero ¿que son los hombres y las mujeres sino niños humanos que han crecido? ¿Se puede amar a una persona al principio de su vida para después olvidarla mas adelante?

“Si, es posible amar a todos por igual y esto es lo que nunca se ha intentado en este mundo a una escala significativa. En un mundo donde el amor es la única regla no hace falta nada mas, ni leyes, ni gobiernos, ni cuerpos judiciales. Esta es la meta de este mundo y queda de vuestra parte hacer lo necesario para llegar allí. Es un cambio que nacerá en en corazón de cada persona iluminada por la luz de la chispa divina interna y desde allí se extenderá a todo el mundo”.