“Este es otro pequeño tratado acerca de escuchar. Me esforzaré en conducirte más profundamente dentro de ti mismo, pero para hacerlo realmente necesitas mejorar tus habilidades para escuchar. De hecho, escuchar involucra tanto a la cabeza como al corazón. El corazón es el más importante, ya que el sentimiento y el discernimiento se alojan ahí. Antes hemos hablado de cómo el corazón es la verdadera mente en el cuerpo, y el cerebro la computadora material en donde se hacen y deshacen las conexiones necesarias.

“Hay una gran verdad en las palabras: ‘Aquello que no usas, lo pierdes’, de manera que las conexiones en el proceso de pensamiento se marchitan y mueren por falta de uso. Así que si uno tiene una mente brillante en potencia, puede incrementar en gran medida las conexiones a través del pensamiento correcto continuo. También es cierto que con pereza en el pensamiento, estas conexiones potenciales se debilitan, y esto ‘baja el nivel’, por así decirlo, pues también se debilita la atención dedicada a escuchar.

“El hecho es que con el tiempo, cuanto más acudas a tu interior, la calidad del escuchar mejorará. Lo que importa es el enfoque interno, de manera que los ruidos externos sean menos disruptivos, e incluso cuando un ruido repentino estalle en el ‘exterior’, ya no te sorprenderá, pues tu hábito de concentración se habrá hecho tan estable que será una segunda naturaleza para ti. Lograrás esto con el tiempo, lo sabes bien, pues has tendido a estar disperso en tu pensamiento, tu mente mercurial tiene una tendencia a brincar, botar y saltar de un tema a otro.

“La meditación es una excelente disciplina para calmar las mentes rebeldes e inquietas. Dios les ha concedido muchos dones a vosotros, los mortales, que aún yacen latentes en vuestras mentes, y solo pueden ser llevados a la perfección en la eternidad, si el mortal elige la inmortalidad. Surge la pregunta: ‘¿Cómo puede uno lograr eso?’

“En realidad es muy simple y, sin embargo, al mismo tiempo muy complejo. En ‘resumen’, uno comienza con una creencia en Dios, el Creador y Sostenedor de todo.

“La fe crece cuando la creencia se pone en práctica y se llena de vida en las actividades de los creyentes a través del ejercicio de la confianza y de la esperanza en un futuro mejor.

“Para practicar el amor del Dador de Amor hacia todos los demás, la cabeza y el corazón se involucran juntos y comiezan a moverse hacia un mayor balance armonizador. Con el tiempo todos los componentes encajarán entre sí tal como lo hacen en un reloj finamente creado. Habrá armonía en el cuerpo físico, pues el gran sistema nervioso central se encontrará bajo la calmante influencia del corazón/cerebro, que se filtra hacia todas las terminaciones nerviosas, en los fluidos, tejidos, huesos y todos los órganos del sistema físico. Lo mental, lo emocional y lo físico, se rigen por lo espiritual. Lo que piense un hombre o una mujer, en eso se convertirá.

“Por lo tanto, mejoren vuestras habilidades para escuchar al tomarse el tiempo para volverse hacia dentro y aprender a escuchar con ua atención enfocada. Son enormes los beneficios acumulados con el tiempo.”