la meta principalLa meta principal de la vida humana es acercarse al Padre, aprender a conocerlo e iniciar el viaje hacia la perfección. Esta meta es lo que debería determinar los esfuerzos de la criatura durante su vida en este planeta. Esta meta es la base para las decisiones de valor eterno que los seres humanos deben tomar utilizando su libre albedrío.

Sin embargo, es también verdadero que en este mundo debes servir a dos amos y los esfuerzos para el logro de la eternidad deben compartirse con los esfuerzos por sobrevivir en el mundo. El problema es cuando la supervivencia material adquiere tal importancia en la vida de una persona que todo lo demás es olvidado.

Una vez que las necesidades materiales han sido satisfechas ya no es necesario dedicar mas esfuerzo y recursos a la persecución de lo material. El problema es que muchos entre ustedes no saben decidir cuando tienen suficiente y siguen empeñados inútilmente en buscar y desear más. Este impulso es a veces tan fuerte que muchos sienten que no están haciendo lo suficiente con sus vidas simplemente porque no han obtenido lo suficiente todavía, mientras ignoran completamente lo que ‘suficiente’ significa para ellos.

Esta es una carga pesada que harías bien en abandonar. En vez de intentar llenar este foso sin fondo, ¿no sería mas razonable buscar la verdadera satisfacción de los anhelos y de las necesidades espirituales auténticas? Es allí donde la verdadera alegría y la paz duradera pueden ser encontradas y donde la sensación de un éxito definitivo en las luchas de la vida puede ser experimentada.

A medida que busques dentro de ti la orientación para dirigir el navío de tu vida, tu camino se irá alineando con el camino por el cual el Padre te desea llevar. Será entonces cuando te encontrarás exactamente donde el Padre desea que te encuentres y podrás hacer las tareas que el Padre haría si estuviese en tu lugar, pues aquellos que siguen los impulsos y la inspiración de su espíritu interior se convierten en herramientas de la creación, las manos y los pies del Padre, Su expresión y manifestación ante los demás seres.