Los Muros de la LimitaciónEste día nos gustaría hablar acerca de las limitaciones que los humanos se imponen a sí mismos, y que les impiden acceder a toda la ayuda espiritual disponible para ellos. Estas limitaciones vienen en muchas formas y la mayoría es el resultado de la programación en la infancia y del condicionamiento basado en el miedo. El resto se debe a heridas como consecuencia de los fracasos pasados, el rechazo y los temores adultos ocasionados por una baja autoestima (no ser lo suficientemente buenos). Estas limitaciones son como muros que se han construido a través del tiempo para apagar la luz, pero hay una forma para comenzar a hacer hoyos en esas paredes, lo cual les puede ayudar a vislumbrar un futuro más brillante en donde el crecimiento, la luz y el amor pueden llegar a ser vuestros.

Los muros se construyeron como protección, para evitar que entraran invasores y cambiaran la cómoda vida que ustedes crearon. Algunos muros se construyeron lentamente desde la infancia, cuando otros les enseñaron a temer y a mantenerse a salvo de cualquier daño. Otros muros se levantaron rápidamente como respuesta a las heridas del ego, y pueden existir muchas capas para no ser vulnerables o curiosos acerca de lo que nos esperaría si uno se abriera al cambio. Un complejo sistema de estas barreras puede convertir fácilmente a la propia vida en un laberinto en donde es difícil encontrar una salida, y permitir que el amor entre.

Así estos muros se convierten en el factor limitante que impide que el Espíritu Interior de Dios y todo tipo de guía espiritual operen eficientemente para proporcionar oportunidades para el crecimiento y la dirección espiritual. En esencia, los muros se convierten en galerías de letreros que dicen ‘no entre’, ‘no son bienvenidos los consejos no solicitados’, ‘ya he visto esto antes y no tendrá buen fin’. Después de muchos años, estas paredes y letreros se convierten en las excusas de una vida de estancamiento. Los neuro-vías en el cerebro se hacen muy profundas y amplias, se desgastan, y los nuevos pensamientos e ideas tienen pocas posibilidades de encontrar un terreno más elevado. ¿Hay alguna manera para liberarse de estas endurecidas limitaciones?

La fe, amigos míos, es el zapapico que puede derribar los muros. Para algunos es un lento proceso de probar cautelosamente las aguas, o de subir la primera pared interior para echar un vistazo a la segunda, luego ver la tercera, la cuarta, y después ver los verdes pastos afuera. Otros se dejan ir y se elevan por encima del complejo en las alas de la fe para ver el campo a través de los árboles. La fe es el mecanismo de derivación que hace un puente por sobre las vías desgastadas que los mantienen con hábitos de estancamiento y de pensamiento limitado. La fe es la esperanza en lo que no se ve, en lo que no se ha intentado, y es la conquistadora de miedos. La fe es eso que puede liberarlos de los condicionamientos de la infancia, de los sentimientos heridos, de la baja auto-estima, y les preparará para la guía espiritual y la expansión del alma.

Dense permiso para escalar la primera pared hacia vuestra libertad y permitan al espíritu que les muestre cómo tener vida y tenerla más abundantemente. Abran vuestro corazón y pidan a Dios lo que necesitan, incluso si no saben lo que es. Estén abiertos para recibir orientación y esperen que nuevas oportunidades aparezcan en vuestras vidas. Háganse vulnerables y crean que nada puede hacerles daño a menos que ustedes lo permitan. Concedan permiso a vuestro Ser Superior para guiarlos hacia una vida de abundancia, amor y crecimiento. Sean lo suficientemente valientes como para liberar el orgullo que les ha impedido amar y experimentar una vida de alegría. Esta es una verdadera realidad, amigos míos, la ilusión está detrás de los muros que han construido. Solo la fe puede liberarlos.