¿Como puedo vivir para sentirme satisfecho al mirar hacia atrás desde el final de mi vida?”

“He aquí otra falsa creencia humana. Se ha dicho tantas veces que deberás sentirte satisfecho al mirar hacia atrás desde tu lecho de muerte que muchas personas sinceramente piensan que están malgastando su vida y se lanzan a ciegas a una serie de aventuras inútiles. ¿Acaso no puedes comprender que la vida mortal es apenas el primer peldaño en la escalera de la evolución hasta alcanzar el perfeccionamiento completo? Cuando estés en tu lecho de muerte esto será apenas el primer paso hacia una multitud de mundos superiores donde continuarás creciendo y progresando. ¿Como pretendes que tu sabiduría sea completa al momento de abandonar este mundo?

“La satisfacción que experimentes o dejes de experimentar dependerá de tu grado de crecimiento espiritual. Un hombre que sueña con ser el hombre mas rico y poderoso del mundo tal vez se sienta muy decepcionado de su vida si apenas logró amasar una fortuna de un billón de dólares. Incluso si este hombre logra su meta y se convierte en el emperador absoluto del planeta, ¿significa esto que su vida fue vivida a plenitud? No. La satisfacción de los caprichos y las ilusiones del yo no son la insignia de una vida vivida para la satisfacción del alma.

“A lo que debes aspirar es vivir una vida vivida para la satisfacción del Padre. Es Él quien conoce tu propósito y quien sabe cuantas veces seguiste los consejos que te ofreció. Es el Padre – a través del Ajustador Interno – quien sabe hasta que grado consagraste tu voluntad a la suya. Esta es la verdadera insignia de una vida humana vivida a plenitud, el grado en que un alma humana se ha alineado a la voluntad del Padre. Es allí cuando la certificación de las alturas es recibida por esta alma, cuando el Ajustador declara ante el universo ‘este es mi hijo amado en quien tengo complacencia’.

“¿Como se logra esta satisfacción verdadera? Todos los días el plan divino para tu vida se va revelando. Pistas y señales se te ofrecen para que veas que camino tomar y puedas decidir con la mejor información en tus manos. Aprende a seguir estos impulsos y aprende a escuchar la voz de Dios que te habla desde el silencio de tu corazón. Una vida orientada de esta manera indudablemente contará con la aprobación del Padre, y aunque tú tal vez no hayas logrado esta convicción a la hora de morir, las recompensas de tus luchas en la fe serán evidentes en los mundos venideros”.