quietudEl Propósito de la Quietud

El propósito de la Quietud es lograr la sintonización con la presencia interior de Dios. La Quietud es un proceso y no es el logro de la sintonización por sí misma. La sintonización es un alineamiento con la voluntad de Dios y una puerta a la paz interior al mismo tiempo fortalece nuestro propio interior venciendo nuestras dificultades de la vida con optimismo. Obtener alineamiento o sintonización con la presencia y voluntad de Dios no se realiza sin algún esfuerzo para coordinar nuestra intelectualidad con nuestra espiritualidad. Para establecer una práctica constante la primera norma es establecer el hábito por 10 o 15 minutos diarios. Los maestros celestiales han enfatizado que aunque hayan muchas prácticas que ayudan a alcanzar este estatus, recomiendan y enseñan la rutina presentada aquí la cual presenta las observaciones de muchos maestros en la explicación de esta práctica.

La Quietud es presentada como mezcla de enfoques espirituales de occidente y oriente, incluye meditación y oración. A través de los 7 pasos de Quietud, la mezcla de tradiciones formarán un acercamiento a Dios. Desde las meditaciones orientales, Quietud, abarca tres pasos de relajación, quietud mental y escuchar en silencio. Desde la contemplación occidental, a los pasos de diálogo con Dios, se incluye oración y culto. Ambas tradiciones necesitan aprender una de la otra. Cada enfoque complementa al otro y juntos logran gran realización o iluminación. El enfoque oriental carece de elementos de una relación personal con Dios, la que permite la experiencia de sentir el amor de Dios además de serenidad y gozo. El enfoque occidental carece de silencio interior, el que permite lograr mejor sintonía con el espíritu interior de Dios y aprender a escuchar y a confiar en su voz interior.

Quietud es cualquier tiempo que usted comparte con Dios, sin embargo, solamente se puede percibir con una de las fases, mejor reconocida como “Escuchar el Silencio”. Muchas personas pueden desear compartir un tiempo con Dios, en quietud, pero no saben realmente como hacerlo o como empezar. Para ayudarlos a empezar, la Quietud es un proceso de siete pasos. Aunque estos pasos no sean necesarios, pueden ser muy útiles para lograr construir su relación con Dios e incorporar Quietud en su rutina diaria, con práctica regular, relajante y aquietar su mente lo puede lograr rápidamente.

Práctica: Los Siete pasos de la Quietud

PASO 1: RELAJACIÓN FÍSICA

La relajación física es muy importante. Si no es así, las molestias y/o dolores perturbarán su quietud. Recomendamos estar sentados, los pies en el piso, piernas sin cruzar, dejar caer brazos y manos confortablemente en los brazos de una silla o sobre sus rodillas. Tomar varias respiraciones profundas y soltarlas lentamente, deje que su cuerpo se relaje lentamente. Cierre sus ojos. Si está apropiadamente relajado, solo debe estar atento a su respiración, a los latidos de su corazón y a sus pensamientos.

 PASO 2: QUIETUD MENTAL

Este paso puede ser el más difícil. La mente es naturalmente activa. Los pensamientos sobe las preocupaciones del día, haciendo planes para mañana, incluso temores y ansiedades pueden aparecer con prisa. Debes decir a tu mente ¡quédate quieta!, dile que quieres estar en compañía de Dios y podrás volver a esos pensamientos más tarde. Toma el control de tu mente. No te centres en ninguno de esos pensamientos. Déjalos ir o diles que te dejen por ahora. Si se repiten, permanece quieto y toma otra respiración profunda. Cuando tu mente este quieta, dirígela hacia el espíritu de Dios dentro de ti. Ahora estás listo para comenzar tu diálogo con Dios.

 PASO 3: DIÁLOGO CON DIOS

Dios es el mejor amigo, consolador sabio, y el más amante de los padres que nunca podrás tener. Imagínate que estás en la compañía de Dios y comienzas a hablarle del día. Comparte con ÉL las experiencias buenas y las no tan buenas. Cuéntale de tus experiencias o comportamientos que no entiendes. Comparte alguno de los buenos momentos aún si éstos fueron breves, cuando alguien te sonrió o fue amable contigo. Tal como te gustaría compartir tu día con una esposa/esposo o con alguna compañía cercana, compártelo con Dios. Tu conversas (silenciosamente, por supuesto) y Dios escucha.

 PASO 4: ORACIÓN

Como has dialogado con Dios y has compartido tus experiencias del día con ÉL, debieras estar plenamente alimentado para orar. Cuando veas que alguien tiene un problema, está confuso, sintiéndose infeliz o no amado, pregúntate que necesitan. Luego, ora para que les sea dado. Cuando veas que a alguien le falta perspicacia en alguna situación, si es por su conducta o de otro, ruega para que se les de entendimiento. Todos necesitan ayuda, y todos necesitan oración. Olvídate de los números de lotto y curaciones milagrosas y concéntrate en lo que curará sus almas, lo que los conducirá a Dios. Como estas pidiendo por ellos, imagínatelos en tu mente rodeados de luz y amor.

 PASO 5: ADORACIÓN

A diferencia de la oración, la adoración no pide nada a cambio. La adoración es simplemente dar gracias e incluso alabar a Dios por todas las cosas buenas de nuestras vidas. Muchas personas piensan que sus vidas no son tan buenas porque solo centran la existencia en el nivel físico/material. Mira más allá de esto y enfoca por un momento tu vida cuando estuviste agradecido por alguien que te ayudó o alguien que estaba muy agradecido de ti por tu ayuda. Cuando te centres en sentimientos de agradecimientos, te darás cuenta que todo lo bueno de tu vida viene de Dios. Agradécele por las cosas positivas de tu vida, por la vida misma. Comprendes a su vez que la lucha de esta vida pasará y vivirás en un universo dominado por la verdad, la belleza y la bondad.

 PASO 6: ESCUCHAR EL SILENCIO

Ahora escucha a Dios, céntrate en su voz interior. No oirás una voz estruendosa diciéndote lo que tienes que hacer. Todos deseamos que sea sencillo. Encuentra la quietud mental. Ten la sensación que Dios te está hablando desde lejos y así su mensaje será sutil y débilmente percibido. Puedes pensar que no has recibido nada esta vez. Pero más tarde, mañana o en unos pocos días estarás en medio de tus actividades y repentinamente una respuesta flash encenderá tu mente. O alguien te dirá las palabras que necesitas escuchar como también puedes leerla en algún libro. Toma algún tiempo para que el mensaje de Dios llegue a las capas estáticas de la conciencia de nuestras mentes. Pero ten la seguridad, Él te responderá.

 PASO 7: EL ABRAZO

Concluye tu sesión de Quietud sintiéndote en la presencia y en el amor de Dios. No tienes que decir ni hacer nada. Mírate a ti mismo en la más amante y hermosa situación que nunca has experimentado o imaginado. Date cuenta que Dios es el creador de este sentimiento de amor y tu destino es vivir en ese amor para siempre. Deja que el amor de Dios limpie tus lágrimas y problemas. Mírate a ti mismo feliz, sonriendo y lleno de amor por ti mismo y por los otros. Si lo deseas puedes concluir tu sesión de Quietud diciendo alguna oración o cantando silenciosamente alguna canción favorita de amor en tu mente. A medida que lo hagas, te darás cuenta que Dios es la fuente de todo amor verdadero. Él es el amor de tu vida.