recogiendo conchas marinasEl mensaje que hoy tenemos para ustedes es acerca de explorar lo desconocido. Hay demasiadas almas que chapotean en las aguas poco profundas de la vida, en donde se encuentran a salvo y tibias, sin saber nunca lo que se siente estar completamente sumergidas en la profunda agua fría, en donde el peligro, el misterio y los tesoros, yacen enterrados. Se dedican vidas enteras a recoger conchas marinas, que solo son esqueletos sin vida y varados de criaturas cuyo tiempo ya expiró. Se vuelven como esas vacías conchas marinas que buscan, esparcidas en la superficie de la arena, pues permanecen en la superficie de la vida y nunca piensan más profundamente a dónde irán después de dejar sus propios esqueletos atrás. Ustedes, mis queridos amigos, fueron creados para la aventura –buscar y explorar lo desconocido–, para abrir puertas, para crear cosas bellas, para escalar montañas, para descubrir la parte más profunda de quiénes son, para retarse ustedes mismos a superar las limitaciones auto-impuestas a las que fueron condicionados por ese mundo que les da una pala y una cubeta.

Esta vida que tienen en la tierra es apenas un latido en la aventura que les aguarda en la eternidad. Ustedes son los ojos, los oídos, las manos y los pies del Creador en vuestro universo –son los exploradores y experimentadores que se mueven a través del tiempo y que se vuelven una parte de la ecuación total de la realidad universal–, son una parte de la respuesta que completa la pregunta del Creador: ‘¿Quién Soy Yo?’ Como co-creadores y asociados de Dios, ustedes deciden qué experiencias tener conforme viven, de manera que la calidad de esas experiencias afectan el resultado la ecuación final que completa al universo.

El Creador desea tener ‘toda la experiencia’ y por lo tanto requiere una diversidad de experiencias. Si todo el mundo recoge conchas marinas todos los días, ¿qué tan diversa es esa experiencia para el Creador? ¿Puede un universo avanzar hacia su completitud (Luz y Vida) cuando un planeta en un sistema se niega a cambiar, para quedarse atrapado en las viejas ideas que inculcan miedo a lo desconocido? Tan solo se requiere que una persona se adentre en el agua profunda y encuentre una concha marina viva y bella, animada e interesante, la sostenga frente a la multitud y diga: ‘¡Miren lo que encontré!’ Entonces todos se reunirán a su alrededor, se maravillarán y comenzarán a moverse hacia el agua profunda para encontrar su propia concha marina, bella y viva, e incluso irán más profundo. Así es como un planeta puede pasar de la obscuridad del miedo y la ignorancia, a la luz y la vida; alguien tiene que ser valiente y escudriñar en la obscuridad para hacer brillar una luz en el camino.

Hay un refrán en vuestro mundo: ‘Como es arriba, es abajo’. Así como la calidad de vuestras experiencias en la infancia los moldearon como adultos, la calidad de vuestra vida entera en este mundo moldea vuestra vida después de la vida. Esto no quiere decir que la limitación de oportunidades que les fue impuesta en esta vida también limitará aquello en lo que se convertirán en la eternidad, no; se les dará cada oportunidad para explorar esas aventuras que necesitan para sentirse enteros y completos, pero si son curiosos por naturaleza y no temen atisbar en lo desconocido, esas cualidades de vuestra personalidad les serán de mucha utilidad y les proporcionarán las mayores aventuras y las más grandes experiencias. Esto es lo que el Creador quiere para ustedes –que vean más allá del horizonte de vuestra perspectiva actual, y que tengan tantos momentos de entendimientos y sopresas deslumbrantes como lo permitan. Los universos fueron creados para proporcionarles esas experiencias contrastantes y para satisfacer vuestros deseos de saber.

‘Quisiera saber qué se siente experimentar ______.’ Rellenen el espacio, amigos míos, y así será.