“Todos los días ofrecen el potencial de una gran aventura. El desear las sorpresas de cada día es una señal certera de que estás creciendo espiritualmente, estás comprendiendo un poco mejor tu propósito y estar aprendiendo a confiar. Es así como Miguel vivía cada día, con valor y con alegría, pues las sorpresas nunca faltaban y las oportunidades de crecimiento espiritual siempre son abundantes.

“Tal vez sería mejor que comprendas que muchas veces no sabes como se presentarán las oportunidades. No puedes reconocerlas en realidad al estar frente a ti. A veces desearías que alguien te dijera ‘he aquí una oportunidad. Aprovecha este momento para aprender algo’. De esta manera sabrías cuando poner lo mejor de ti y cuando prestar atención al presente.

“Por eso, hoy declaro que cada cosa que ocurra en tu vida es una oportunidad. Cada nuevo segundo es una oportunidad. Cada persona que se cruce en tu camino es una oportunidad. Cada decisión es una oportunidad. A cada momento del día deberás poner lo mejor de ti y solo así estarás seguro de no perder ninguna oportunidad que se presente.

“Si vives de esta manera, harás de cosa aparentemente insignificante una oportunidad para crecer espiritualmente. Como ves, eres tú quien decide que es una oportunidad y que no. Es así como creas tus propias oportunidades y es así como decides el grado en que progresas espiritualmente”.