Maestro Ofelius: “Hoy continuamos con nuestra lección acerca de los pasos necesarios para recibir y concientizarse de la guía divina a través de la comprensión y el acondicionamiento de la primera capa de la conciencia, esa capa que transmuta en impulsos electroquímicos las frecuencias de vibración más alta de la segunda y tercera capas. Al comprender estos procesos, pueden entonces comenzar a sintonizarse en la conciencia de estas formas superiores de comunicación divina.

“El primer paso es reducir o vaciar la información terrenal de los sentidos y hacer espacio en los poros de la primera capa. Esto puede lograrse a través de la quietud o al traer vuestra conciencia a un canal abierto limpio. Monitorear lo que viene a la mente y elegir estímulos terrestres saludables es esencial para lograr la habilidad de ‘estar en paz’ en cualquier momento. Estar ‘en paz’, por lo tanto, es la condición previa para la recepción divina.

“El segundo paso es elevar vuestros pensamientos y sentimientos para tratar de coincidir con las frecuencias más elevadas de la tercera capa de información. Esto puede lograrse al tener pensamientos de vibración superior tales como: el amor, la compasión, la gratitud, el perdón, la alegría y otros pensamientos que les hacen ‘sentirse bien’. Esto condiciona a la mente y abre los poros de la primera capa. ¿Han notado que cuando ‘se sienten bien’, esos buenos pensamientos vienen a la mente? Tener pensamientos negativos (densos y de baja vibración) restringe los poros en la primera capa, así que nada ‘bueno’ puede venir cuando estas formas de vibración inferior impregnan la primera capa.

“El tercer paso es la conciencia. Después de haber condicionado vuestra mente para la entrada de información en la tercera capa, pueden colocar vuestra atención en los pensamientos que vienen a la mente de forma extemporánea, que no son generados por vuestra propia mente. Estos son los pensamientos que se filtran y que les permiten procesar y tomar decisiones que están en alineación con la Voluntad del Padre. Es vuestra decisión consciente (libre albedrío) si actúan o no con respecto a esta información que constituye la alineación con la Voluntad de Dios.

“El cuarto paso es el discernimiento, que ustedes deben ejercitar debido a la delgada línea que existe entre vuestros propios pensamientos positivos y los de origen divino. Este es un proceso que se aprende a través de la experiencia y la práctica de estos métodos de condicionamiento positivo. Cuanto más elevados mantengan vuestros pensamientos durante todo el día, más divina será la información que dejarán entrar a la primera capa, por lo que les exhortamos a ‘mantener una actitud positiva’ y consciente.

“La idea de ‘orar sin cesar’ es la condición óptima para que la mente reciba información divina. El mantenimiento de una línea casi ininterrumpida de comunicación con el Espíritu, tanto para preguntar como para recibir, es la mejor manera de interpretar la Voluntad de Dios. Por lo tanto, es objetivo del estudiante el entrar en esta condición de receptividad.

“Que tengan un ‘buen’ día, amigos míos,
“El Círculo de Siete.”