trascendenciaEl mensaje de hoy es acerca de la trascendencia. ¿Qué quiero decir con esto? En este ejemplo es la totalidad de la sabiduría experiencial, medida de acuerdo a la calidad y profundidad del viaje de la imperfección hacia la perfección. Conforme avanzan en el proceso de ascensión, desde la naturaleza animal hasta los más altos niveles del logro espiritual, existe un valor en la altura, amplitud y profundidad de vuestras experiencias –un contraste desde la vida inconsciente para la supervivencia en un mundo evolutivo, hasta el despertar al conocimiento de Dios, para lograr la meta de la vida eterna y finalmente estar ante el Dios de toda la creación.

Dondequiera que se encuentren en vuestro viaje, vuestra experiencia representa un valor para el Ser Supremo. Todos los hijos del tiempo son los sensores, los que sienten lo que puede ser experimentado en los universos del tiempo y el espacio, y regresan al Supremo aquellas experiencias únicas que se convierten en una parte de Él.

Por lo tanto, ustedes se convierten en los constructores de la sabiduría del Supremo, y esto, mis queridos amigos, es la razón por la cual son tan importantes y tan amados. Por esta razón, el viaje interior hacia la perfección es tan diverso, tan brillante, tan sublime y tan sorprendente, para darles las experiencias más emocionantes y prolíficas posibles, a medida que descubren una verdad cada vez más elevada, contemplan la más grande belleza en la creación, y sienten las infinitas capas de amor, alegría y bondad, mientras viajan hacia el interior y se hacen más semejantes a Dios.

El contraste y amplitud de vuestra experiencia es muy importante, ya que sirve al Supremo para conocer todo lo que es conocible, pues ustedes son las partes que componen el todo. ¿Tiene algún valor vivir en un mundo aislado en rebelión, obscuro, ignorante, confundido y luchando para conocer al Creador? Algunos dirían que esto fue un error, un mal cálculo, una falla en el plan divino, pero yo les digo que no es así. Ustedes, amigos míos, los Agondonteros –aquellos que creen sin ver–, serán los más solicitados después de los administradores en el universo.

Aquellos que han trascendido las adversidades de la vida en un mundo como la Tierra, y que han triunfado por encima de la ignorancia, la obscuridad, el egoísmo, el materialismo, el odio, la tiranía y la autodestrucción, son las joyas del universo, y vuestra experiencia es extremadamente valiosa para el Creador. Nunca duden de vuestro valor en este mundo, pues Dios tiene grandes planes para ustedes, amigos míos, en las eras por venir.

Qué desafortunados son aquellos que permanecen dormidos y nunca despiertan a la verdad y al significado de la vida, pues su contribución es pequeña y asi es su recompensa. El mayor riesgo tiene la mayor ganancia, y aquellos que perseveren en la adversidad de este mundo y despierten a la Voluntad de Dios, cosecharán las recompensas de la vida eterna con gloria y honor. Ustedes, estudiantes en el camino, por lo tanto sean humildes, pues son la sal de la tierra y los hijos del Dios Altísimo –trascendentales, incondicionales y eternamente amados.