Maestro Ofelius: “Hoy nos gustaría hablar acerca de los tres valores de la ciudadanía universal: ‘Ser’, ‘Hacerse’ y ‘Benevolencia’. Estos tres valores fundamentales representan la búsqueda del alma a medida que asciende hacia el interior, hacia la unidad con el Creador de todo. Se trata de un patrón de progresión que todos los seres que se vuelven espiritualmente ‘conscientes’ comienzan a seguir conforme viven sus vidas dondequiera que se encuentren en el camino hacia la perfección. Este patrón divino se imprime en el alma-mente y se convierte en el mecanismo que la impulsa para buscar la perfección y la ‘semejanza a Dios’. Incluso pueden aprender a reconocerlo, a darle prioridad, y a moverse con este a medida que viven vuestras vidas diarias aquí en la tierra.

  1. Ser. ‘Vivir, moverse y tener vuestro Ser’ es desarrollar el alma-mente personal a través de la auto-reflexión con respecto a experiencias pasadas y asimilar el nuevo conocimiento a través de la experiencia compartida, en donde los significados y valores extraídos se transforman en sabiduría personal – el proceso de construir una comprensión filosófica del alma y de su lugar en el camino con respecto al orden divino. Ser es la comprensión de ‘lo que es’ y el reconocimiento de las propias imperfecciones, las cuales pueden aceptar como parte de vuestra búsqueda personal para transformarse y trascender desde un estado inferior hasta un elevado estado de perfección. El amor hacia uno mismo, la aceptación, la tolerancia y el amor de otros, son resultado de ‘ser’ sanos.
  2. Hacerse. Es un proceso en donde participan activamente con aquellos que pueden enseñarles y conducirlos a una mayor conciencia y a círculos más elevados. Analizan los patrones y comportamientos de aquellos que se encuentran en círculos más altos y buscan seriamente comprender los métodos y procesos a través de los cuales es posible superar las barreras que actualmente enfrentan en vuestras etapas de desarrollo. La asimilación de valores similares y de modelos a seguir es lo que conduce al progreso y a la ascensión – la idea de aprender de los demás con la intención de experimentar por ustedes mismos los significados y los valores más elevados en las lecciones enseñadas. Simplemente ‘saber’ del viaje de alguien más solo les proporciona un mapa y dirección para vuestros propios viajes, para los cuales es posible encontrar una nueva y más bella forma de expresar la Voluntad Divina. Háganse aprendices abiertos, perspicaces y dispuestos.
  3. Benevolencia. Es participar activamente en actos caritativos y de servicio a los demás de igual o menor comprensión (con respecto a la conciencia espiritual) para su beneficio, para ayudarles a comprender los significados y valores de los lugares en los que ustedes han estado y de lo que han aprendido que les hizo superar alguna barrera o mentalidad estancada que les impedía expresar la Voluntad Divina. Por lo tanto, la enseñanza es tan valiosa como el aprendizaje y completa un círculo de logros que todos los seres deben demostrar conforme ascienden y se forman un carácter divino. Hacer el bien a los demás con la intención de aliviar un sufrimiento innecesario, es una noble acción que demuestra un carácter semejante a Dios.

“Estos tres valores o ‘patrones’ de la ciudadanía universal pueden ser parte de vuestra vida diaria de aquí en adelante. Este es el viento que impulsa el flujo y reflujo de la completitud universal.

“Paz para ustedes,
“El Círculo de Siete.”