Una vida fácil contribuye a la indolencia espiritualLos desafíos traen a vuestras vidas aspectos que son muy significativos y valiosos. ¿Cómo podrías saber que eres fiel, si tu fe nunca fuera probada? ¿Cómo podrías desarrollar gratitud en tu corazón y alma, si la vida te hubiera consentido y te hubiera hecho tomar las cosas por sentado?

La gratitud en circunstancias difíciles es la capacidad para acercarse –sin importar lo que suceda– a lo verdadero, lo bueno y lo bello, que están eternamente al alcance de todos. Podrían ser indigentes, incluso no tener hogar, y sin embargo aún sentirían gratitud por vuestra experiencia de vida, pues son testigos de cómo ocurre vuestro propio crecimiento conforme se mueven a través de estos obstáculos en la vida.

Un alma fuerte contribuye a su propia fuerza al ser resistente y al recolectar las gemas y pepitas contenidas en las situaciones más demandantes. Una vida fácil contribuye demasiado a menudo a la indolencia espiritual y no apoya al individuo en su crecimiento espiritual.

La vida se trata de recolectar tantas experiencias como sea posible en el reino material. Estas experiencias se convertirán en parte de quienes son, dejarán una huella en vuestra personalidad. Vuestro reto personal –el reto personal de todos–, es extraer la esencia divina de las situaciones difíciles, y beneficiarse de estas sin permitir que su contenido negativo percibido retenga a vuestra alma como rehén.

La verdad SIEMPRE los hará libres. Oren para que el Espíritu de la Verdad les ayude a encontrar el sentido en esas situaciones que siguen siendo un enigma. A menudo, las bendiciones se reconocen más adelante, cuando se dan cuenta de que los transformaron y ayudaron en vuestra metamorfosis personal.

Están destinados a ser un magnífico ser divino. La vida en este planeta es vuestro ‘internado’, vuestra ‘universidad’. Se les está dando una educación muy valiosa. Vivan con conciencia, para que no dejen pasar las oportunidades de crecimiento. Entréguense diariamente a vuestra Guía Divina. Con el tiempo, debido a esta práctica fiel, se convertirá en vuestra primera naturaleza –vuestra verdadera naturaleza eterna.