“Espera ante Mí con el corazón vacío, desprovisto de preocupaciones e inquietudes. Solo tú y yo. Permite que Mi manto de paz caiga suavemente a tu alrededor y que Mi paz te inunde durante tu meditación. Es un tiempo bien empleado Conmigo en la quietud de tu corazón, la Quietud diseñada para que puedas obtener beneficios más grandes de lo que imaginas.

“Tu mayor prueba es aguardar, sin saber qué esperar, y sin embargo, confiando en Mí lo suficiente como para saber que Yo también te estoy aguardando y esperando. Todavía no puedes tener ningún conocimiento de lo que significa todo esto, esta búsqueda y espera por Mí.

“Para los mortales, esta es una lección de perseverancia dedicada que ayuda a construir una personalidad confiable. Muestra al Dios eterno, que el plan que Él diseñó para cada ser humano está en marcha. Él dio a cada ser humano la opción de activar sus potencialidades. También le dio a cada mortal el regalo del libre albedrío. Cada uno elige, de acuerdo al proceso de elección y toma de decisiones, qué tan rápido avanzará en su camino de continuo descubrimiento. Algunos parecen estar estancados en un nivel modesto, dependiendo de su herencia genética.

“Tal vez en su primera infancia pudo haber ocurrido algo que bloqueó su avance. Otros aparentemente siguen adelante, sin inmutarse por nada de lo que pudo haber sucedido en el pasado. Todo se trata de reconocer las dificultades y de superarlas.

“Algunas veces, una ‘temprana llamada de atención’ es lo que motiva a un mortal para seguir adelante con determinación y fuerza de voluntad para obtener el dominio de sí mismo. Esta, por supuesto, es la forma más ideal pues tal persona es más proclive a ‘escuchar’ a su Piloto Interno, la pequeña y apacible Voz interior.

“Esta Voz puede inspirarlos a pensar acerca de qué dirección tomar en la vida, y cómo establecer metas para sí mismos. Otros toman el camino más largo puesto delante de ellos para alcanzar su destino final, lo cual también está bien. Puede requerirse casi una eternidad para llegar a la perfección, hasta el objetivo final de alcanzar a Dios: estar ante Su Presencia, pues Él es la Fuente y Destino de cada ser, imperfecto y divino.

“De manera que sí, espera delante de Mí para que puedas obtener la claridad y la certeza en cuanto a qué camino tomar. Haré que tu espera valga la pena. Es el mejor tiempo que pasarás, cosechando innumerables beneficios. A medida que avances en tus períodos de Quietud, servirás mucho mejor a tus hermanos y hermanas. Les servirás con amor en tu corazón, siendo consciente de que ellos también tienen un Fragmento de Dios en su interior para guiarlos en su camino, un camino que no será el mismo que el tuyo, ya que todos tienen su plan divino e individual para desarrollar.”